Jorge entró en el aula. Eran las ocho y cuarto de la mañana y aún no había llegado ningún alumno. Abrió las persianas para dejar que el espléndido sol iluminara los pupitres, al tiempo que tarareaba la canción que había escuchado en la radio de camino hacia la facultad. “Wake me up” de los All-American Rejects en versión original, tal y como fue grabada, allá por el 2015…todo un clásico.
Antes de que quisiera darse cuenta los alumnos comenzaron a inundar el aula. Unos ciento cincuenta chavales de entre dieciocho y veinte años. Todos con cara de sonámbulos, ojerosos, reflejos de antiguos sueños, sombras de lo que sus antecesores un día fueron, cerebritos especializados…parecían multiplicarse con absoluto desorden, pequeñas copias...todos espeluznantemente parecidos entre sí.
Era el primer día de un largo curso. El gobierno había decidido incluir en todas las carreras esa nueva asignatura, absolutamente desconocida para todos. Jorge tenía delante un ejército de jovencitos expectantes, esperando a que pronunciara un discursito de introducción..
- ¿Os suena de algo el significado de las palabras “cultura general”? – se aventuró a preguntar.
El silencio era sepulcral. La cara de pasmados de los alumnos podía explicar dos situaciones: o realmente no tenían ni la más remota idea de qué era eso, o simplemente esperaban que él continuara hablando.
- Mmm... ¿tiene algo que ver con saber mucho de todo? – preguntó el más valiente.
- En efecto. No es la explicación más exacta de los contenidos esta nueva asignatura, pero si tienes algo de razón – dijo Jorge alegremente- ¿Tu nombre, por favor?
- Ignacio Darwin, pero pareces simpático así que me puedes llamar Nacho– contestó el alumno.
- De acuerdo Nacho...has dicho que te apellidas...¿Darwin?
- Si, es que mi padre es inglés – dijo firmemente.
- Interesante... ¿y el nombre Charles Darwin te suena de algo?- preguntó Jorge con cierto aire misterioso.
- No, ¿por qué?, ¿acaso debería?, ¿es algún director de cine? – alegó Nacho, confuso.
- No exactamente. Darwin abordo la filosofía desde un punto de vista bastante científico.
- Va tío...ahora en castellano, ¿vale?- dijo el chaval vacilante, apoyado por las estruendosas risas de sus compañeros.
- Estaba hablando en castellano – contestó Jorge con seriedad- bien, veo que sois una pandilla de niñatos de papá, prepotentes hasta límites insospechados...os creéis los más listos del planeta tierra por estar al día en la última tecnología cinematográfica, los mejores directores de cine, y los mejores actores del sector, pero todo lo que estoy diciendo os parecen tonterías porque ni siquiera sabéis que es el planeta tierra, ni de dónde surgió, ¡por el amor de Dios! Ni siquiera sabéis que sois vosotros... yo soy historiador, filósofo y psicólogo, las únicas malditas especialidades actuales en las que aún se conserva un mínimo de sentido común, aunque vosotros tampoco sepáis lo que eso significa.
- Vete a la mierda – gritó ofendida una chica desde la última fila.
- Vale – contestó Jorge – pero mientras tanto déjame explicarte que tu no has salido de la nada, que hace millones y millones de años tus antecesores eran monos, que el mundo no es sólo cine.
- ¿A no? – dijo Nacho en tono desafiante.
- No. Veamos...a principios del siglo XXI la educación estaba muy mal planteada... el fracaso escolar era alarmante, y el gobierno del país que se convirtió en imperio mundial, Estados Unidos, decidió plantear un cambio radical. Estableció una dictadura fascista que afectaba hasta a los rincones más recónditos del planeta, obligando a los progenitores a someter a sus pequeños a tests psicoanalíticos que determinaban la especialidad hacia la que enfocarían el resto de sus vidas. Crearon generaciones y generaciones de incultos en potencia, provocando la sintetización de todos los ámbitos. El objetivo era crear especialistas, y sin duda lo hicieron.
- Bueno vale ya. ¿no?- dijo una alumna.
- No. Sois jóvenes y aún recuperables – contestó Jorge firmemente- La mente humana se fue desarrollando en función a sus necesidades (como siempre ha ocurrido), hasta el punto en el que ha evolucionado enfocándose hacia una materia concreta, o mejor aún, hacia una variante concreta de una materia concreta. Las tareas “desagradables” pasaron a realizarse por los robots que habían diseñado los pequeños e inconscientes súbditos, como vosotros, pero de otra especialidad, y así los humanos pasaron a dedicarse exclusivamente a lo que les gustaba, sin pararse a pensar que no tenían ni la más remota idea de nada más.- Respiró hondo - ¿Realmente queréis que vuestros hijos sean tan...tan...tan como vosotros?
- Si. – refutaron al unísono los estudiantes.
- Vaya – dijo Jorge suspirando – Es una pena...porque eso significa que el mundo no es recuperable.
Jorge recogió sus cosas y se dirigió hacia la puerta de salida. Cuando llegó, se detuvo y miró con tristeza a aquellas jóvenes promesas, lamentándose por no haber nacido muchos años antes, cuando aún podría haber hecho algo por evitar esa situación. De pronto, saco una pistola de último modelo del bolsillo de su gabardina y la apoyó sobre su sien. “La clase ha terminado”- dijo. Entonces apretó el gatillo.
Yaddel.