- ¿Nos hemos vuelto locos ya? ¿Nos hemos vuelto locos ya? ¿Nos hemos...?
- ¡¡Que ya os he dicho que sí!!
Suerte a todos...
lunes, 9 de junio de 2008
domingo, 25 de mayo de 2008
Música...en él.

Es tan dulce ése sonido…
Tan suave el roce de sus dedos sobre las cuerdas…
Tan suave el roce de sus dedos sobre las cuerdas…
Y para él es el ir y venir de cada día.
Es una forma más de expresión…pero una forma mucho más bella.
Oh pobres desgraciados los que no son capaces de entenderlo,
Los que no se emocionan con cada una de sus notas.
Porque para él el roce de cada cuerda significa algo distinto.
Cada sonido es único y se merece un trato especial.
Porque no es un simple sonido, es una emoción, un sentimiento…
Para él es un lenguaje, es un idioma que no todos pueden hablar.
Y tal vez ni siquiera sea consciente del valor que eso le aporta.
Sabe que le encanta, sabe que ama hacer lo que hace y no sabe la envidia que me da.
Que se me pone la carne de gallina con cada una de sus melodías.
Siento mariposas en el estómago cuando me transmite esa ilusión, propia de un niño en el patio del colegio cuando dice, feliz: “he compuesto un tema nuevo”.
Ojala yo pudiera ponerme en su piel en ése momento.
Quiero ser su pie cuando pisa el pedal que le da una nueva distorsión.
Quiero ser sus manos, que con ternura, delicadeza y precisión recorren el mástil de su guitarra, en busca de mis sentimientos.
Quiero ser su guitarra.
Sentir su música…
¡Oh espera! Ya me pasa todo eso.
lunes, 5 de mayo de 2008
Aunque sólo sea...
...por no perder la costumbre de nuevo, he entrado aquí al encender el ordenador. Y lo cierto esque no tengo tiempo como para dedicárselo a un absurdo blog que en el fondo lee muy poca gente, y si lo hacen es por...curiosidad y aburrimiento.
Pero me da igual. Escribo porque quiero gritar, y no grito porque hay vecinos. Quiero saltar, reir hasta que no pueda soportar el dolor de tripa, perder el control pero mantener firme el timón de mi barco.
Quiero viajar, conocer el mundo entero. Ir a todos los conciertos...o mejor aún, ofrecerlos. Abrazar a mis amigos en las eteeeernas noches de verano y cantar siguiendo la melodía de una guitarra, en la playa. Quiero que no me de miedo mirarte a los ojos y si quiero, también a los labios. Bailar semidesnuda una noche a las orillas del mar.
Pero me da igual. Escribo porque quiero gritar, y no grito porque hay vecinos. Quiero saltar, reir hasta que no pueda soportar el dolor de tripa, perder el control pero mantener firme el timón de mi barco.
Quiero viajar, conocer el mundo entero. Ir a todos los conciertos...o mejor aún, ofrecerlos. Abrazar a mis amigos en las eteeeernas noches de verano y cantar siguiendo la melodía de una guitarra, en la playa. Quiero que no me de miedo mirarte a los ojos y si quiero, también a los labios. Bailar semidesnuda una noche a las orillas del mar.
domingo, 27 de abril de 2008
Oh Madrid...

En realidad sólo quiero mentirme a mi misma. Negarme lo que siento, porque no es políticamente correcto.
Es sábado y estoy en un vagón de tren, yendo a Madrid porque mañana tengo que trabajar temprano. Apenas hay asientos libres…esto está lleno de abuelos con bastón que hablan entre ellos. Conversaciones vacías y absurdas, que no me aportarían nada a mi pero que a ellos sé ayuda a levantarse cada mañana. También hay ciclistas. En realidad hay casi más bicis que ancianos, que ahora hablan de que hasta el cuarenta de mayo no hay que quitarse el sayo… yo me quitaría todo el cuarenta de mayo.
Estoy deseando que acabe el curso, los exámenes, las horas encerrada intentando concentrarme entre subrayadores y un ucraniano que está gritando por teléfono. La abuela gorda que se ha confesado amante de los perros le mira descaradamente y comenta con la señora de rosa lo que ha cambiado la juventud desde sus tiempos.
Los ciclistas comentan ahora que quieren echarse la siesta, y el ucraniano de antes eructa en el oído a su colega, que ahora tiene el teléfono. Una niña de unos cuatro años con dos pequeñas coletas sale corriendo entre las bicicletas.
Tal vez fue un error quitar la mochila del asiento de al lado en la parada anterior, porque el ucraniano se ha sentado a mi lado diciendo “eres un chica muy guapo”.
Espero que no entienda lo que escribo. Es un coñazo tener que soportar el PUTO rol que la sociedad me impone. Me ha dicho que es rumano, y que si tengo algo en contra de Rumania. Le digo que nada en absoluto. Un chico mira a mi acompañante con expresión despectiva. A continuación me mira a mi, como haciéndome saber que si necesito que intervenga, está ahí. Debe de haber notado lo incómoda que me siento. Mi acompañante se ha levantado para dejarle el sitio a una chica más guapa que yo.
Y este tren cada vez tiene más gente.
Una hora después estoy en la boca de metro de Callao. He presenciado la reacción de una cita a ciegas. La chica que estaba sentada a mi lado desde hacía un rato se ha quedado mirando a un chico de la acera de enfrente y ha susurrado para si misma “¿eres tú?” aunque yo he podido oírla. Después se ha sacado el móvil del bolsillo trasero y ha hecho una llamada perdida. Ambos se han empezado a reír, ella se ha acercado y les he perdido entre la muchedumbre.
Además un chaval de polo de rayas, pantalones pesqueros y cara de empollón lleva veinte minutos dando vueltas, histérico. Y yo empiezo a tener bastante curiosidad por saber a quien está esperando. Mi coca-cola empieza a estar demasiado caliente como para ser bebible cuando un terminador homosexual se tropieza y casi se cae por las escaleras.
Los pitos de la Guardia Civil de tráfico resuenan en mis oídos mientras muevo el pie izquierdo para dejar sitio a una paloma. La paloma. Vaya un animal más defectuoso. Tonto y lento. Pero al menos tiene alas y por eso, ya es envidiable.
Punkys y pijos. Pijipunkys enseñándose las entradas del Rock in Rio, emocionados porque van a ver a Tokio Hotel.
Oh mierda! Por un momento creía haber perdido al chaval del polo de rayas, pero está al otro lado de la boca de metro, frotándose las manos.
Me he cansado de estar sentada, pero escribir de pie es más incómodo. Invasión de guiris a las que un amigo llamaría “inglesitas” y miraría el culo. Quiero la camiseta que llevaba esa chica. Un chico joven toca el tambor sobre…que coño es eso? Algo parecido a un contador eléctrico, en grande y verde feo. Lleva el ritmo cubano que suena a todo trapo en el chiringuito de helados.
Parejitas…oh el amor y oh la primavera.
Me encanta tener calor a los ocho de la tarde.
ME ENCANTA MADRID.
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Me avergüenza bastante haber publicado esto. Es indigno! Llevo…no sé, entorno a un año sin escribir y vuelvo con esto? Eeen fin, entendamos que se me había estropeado el mp3 y que esto era sólo para soltarme…para dentro de poco escribir algo decente.
(Por cierto, esto es mi agenda, literalmente, palabra a palabra, con todas sus incongruencias, de la tarde del sábado 26 de abril de 2008)
De hecho, no pienso releerlo =)
Dense por saludados, camaradas!
Me avergüenza bastante haber publicado esto. Es indigno! Llevo…no sé, entorno a un año sin escribir y vuelvo con esto? Eeen fin, entendamos que se me había estropeado el mp3 y que esto era sólo para soltarme…para dentro de poco escribir algo decente.
(Por cierto, esto es mi agenda, literalmente, palabra a palabra, con todas sus incongruencias, de la tarde del sábado 26 de abril de 2008)
De hecho, no pienso releerlo =)
Dense por saludados, camaradas!
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