viernes, 8 de junio de 2007

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Estaba cansado, harto de tanta prueba, del sube y baja del ascensor, de las preguntas, de los médicos…a penas había dormido la noche anterior y sentía que no podría aguantar el peso de sus párpados por mucho más tiempo, así que investigó por aquellos desagradables pasillos con olor a enfermo -tan distintos de lo que siempre mostraban en las series de hospitales, tan de moda últimamente- en busca de algún lugar donde poder relajarse un poco.

Pablo siempre había sido una persona “especial”, o eso decían. Cuando era pequeño solía tener amigos imaginarios con los que jugaba a salvar el mundo de los malos que acechaban en su armario durante la noche; aguardando la llegada de María, su madre, con su ya rutinaria lectura breve de algún libro de fantasía y el cariñoso beso de buenas noches.

Cuando empezó a ir al instituto hizo muchos amigos nuevos. Era un chico bastante extravertido, y solían decir que tenía mucha personalidad, porque no se dejaba influenciar por opiniones ajenas. Respetuoso, le encantaba conocer gente, y disfrutaba de las diferencias, en vez de criticarlas. Culto, con un punto misterioso, gran dibujante, amante de la ciencia ficción y de los juegos de rol, con una conversación muy interesante, comprensivo y amigo fiel…

Sumemos a esto su espectacular atractivo físico (tal vez razón principal de su confianza en si mismo), y entenderemos que fuera uno de los chicos más populares del instituto. Ése que recibía cien cartas de adolescentes desquiciadas por el día de San Valentín, a las que nunca daba demasiada importancia.

Al empezar 4º de la E.S.O., y con la aprobación del sindicato de estudiantes – en el que el participaba – fundó en su instituto el “Club de Cómic”, donde conoció a Irene.

Irene era una chica fantástica, un año menor que él pero bastante madura para su edad. Compartían gustos y aficiones, y podían pasar horas y horas simplemente mirándose a los ojos, en silencio.

Un día, estaban en casa de Irene, haciendo como que estudiaban, cuando apareció Miguel, su hermano mayor, y le dijo a Pablo que necesitaba hablar un momento con él, en privado. Había encontrado un dibujo hecho por él, en el que aparecía su hermana, tumbada en el suelo, desangrándose por cada poro de su piel, con pequeños duendecillos verdes con gesto psicodélico a su alrededor. En la parte superior, Pablo, con una sonrisa de oreja a oreja, contemplaba el maravilloso espectáculo de ver a su novia muriendo lentamente.

No supo como reaccionar, porque ni siquiera recordaba haber hecho ese dibujo. Miguel comenzó a gritarle, Pablo le gritó a él, Miguel le dijo que estaba loco y…

Pablo no recuerda nada más de aquel día, pero sabe que llegó a casa eufórico, con la ropa manchada de sangre, y con miedo por si alguien se enteraba de lo que había pasado.

Al día siguiente, dos tipos trajeados fueron a buscarle a su casa. Desde entonces, juicios, y más juicios, declaraciones vacías de contenidos fiables, millones de tests y cuestionarios de personalidad…para concluir en su palabra más odiada: esquizofrenia. Pero al menos eso le intercambiaba la cárcel, por el manicomio.


Llevaba dos horas reflexionando en aquella asquerosa habitación, de aquel repugnante lugar, cuando llamaron a la puerta. Era Irene.

- Pablo…ya lo se todo, y bueno…como comprenderás no podemos seguir juntos pero quiero que sepas que…no te guardo rencor. Vamos, que te perdono.- dijo, con los ojos llenos de lágrimas.

- No necesito que me perdones. – contestó el muchacho - Soy esquizofrénico, ¿y qué? Me he cargado a tu hermano, no deberías perdonarme.

Después de una larga pausa, la miró fijamente a los ojos y añadió un:

- Ahora, lárgate, o lo de aquel dibujo acabará por cumplirse.









Escribí esto para el trabajo final de psicología...no se, no me gusta demasiado pero lo publico para que veais que aún no he muerto. De todos modos ya estoy de vacaciones, asíque espero retomar un poco el blog.

Besotes,
Yaddel.

martes, 20 de febrero de 2007

Estoy sola...

...sola en medio de la nada. Una nada al aire libre, pero nunca me había sentido tan encerrada. Nadie que escuche mis gritos de desesperación, ni nadie que quiera escucharlos.

Necesito irme de aquí, pero no se a donde. Y no se a donde porque sé que no tengo a donde ir. Estoy corriendo, pero siento como si no estuviera haciéndolo porque el paisaje permanece inamovible. La frustración empieza a apoderarse de mi hasta tal punto que no puedo controlarla...la impotencia me está matando. Ahora lloro...sin duda, las lágrimas más dolorosas de mi vida, aunque creo que serán las últimas. Definitivamente tengo que irme de aquí, necesito alejarme del mundo, olvidar mi pasado, mi presente y mi futuro...no quiero vivir más si mi vida va a ser así.

Cambios en el paisaje, acabo de ver un precipicio. Estoy corriendo hacia el tan rápido como puedo...no quiero vivir, no merece la pena seguir intentándolo, pero algo me frena, así que no he saltado. Me quedo en el borde, pensando...todos los recuerdos de mi vida aparecen fugazmente. Yo era feliz, estaba a gusto conmigo misma, porque era quien quería ser...lo había conseguido todo sola, y ahora, lo he perdido todo del mismo modo.

Vale Yaddel, es ahora o nunca.

He mirado para atrás y gritado “FUCK YOU WORLD!!” (1) con todas mis fuerzas...y no se porqué pero ahora tengo la sensación de que sí que lo ha oído alguien. De todos modos, he saltado. Voy cayendo...siento la fuerza del aire contra mi...siento que estoy volando. Ya no hay vuelta atrás.

Espera. Alguien acaba de agarrar mi brazo con firmeza. He escuchado una voz que decía “Come one honey, or we are gonna loose our flight!” (2) . Le he reconocido de inmediato, así que he girado la cara y contestado con un “what? Oh yeah...the flight!” (3) .
Estamos en el aeropuerto y no puedo parar de besarle. Le he dicho que pensaba que nunca le volvería a ver y su reacción a sido besarme y decirme que estoy loca. Y creo que tiene razón.

Estamos en el avión, para alejarnos del mundo, para estar juntos y olvidarnos de todo lo demás, empezando una vida nueva en...

MIERDA!! El despertador... ha sido un buen sueño ^^.

Yaddel.

PD- Los diálogos están en inglés porque el sueño era en inglés, y quería ser lo más fiel posible...porque realmente me ha impactado mucho xD.

(1) - algo así como..."¡QUE TE JODAN MUNDO!"
(2) - “Venga cariño, o perderemos el vuelo!” (aunque honey suena tan bien y cariño tan mal...)
(3) - “¿qué? Ah si...el vuelo!”

miércoles, 17 de enero de 2007

Esto es una broma de MUY mal gusto (aviso)



Y a la incertidumbre del porqué no soy capaz de escribir se le une la horrible sensación de impotencia. Impotencia porque no se lo que escribo, porque sea lo que sea dudo ser capaz de publicarlo, porque no me concentro, porque noto como millones de pequeñas agujas aún si desinfectar se clavan en cada centímetro de mi piel y tampoco soy capaz de sentir dolor. Miento, lo siento, pero es interno...lo cual, no tiene sentido.

Dios...no se de que estoy hablando. La verdad es que todo me va bastante bien. O quizás no, ya no lo sé. ¡¡Acabo de entenderlo!! No es la falta de inspiración lo que se está apoderando paulatinamente de mi, sino mi maldita amiga llamada confusión, que me impide tener las ideas claras, lo que a su vez imposibilita cualquier oportunidad de plasmar algo, porque no se como contarlo, porque no se que quiero contar, porque me contradigo todo el rato y porque ya he escrito nueve veces la palabra “porque”, y con esta llego a la decena...

Porque, porque, porque, porque...bonita palabra con fin explicativo. Con un porque encabezamos una aclaración, una muletilla constante para explicar todo...pero...¿por qué? ¿por qué esa maldita manía de dar explicaciones de cómo me siento, de porqué hago esto y no lo otro, de por qué, de por qué? ¿por qué tengo las narices de quejarme porque me pidan explicaciones cuando yo soy de las primeras en hacerlo?

Porque se me está yendo de las manos... porque creo que ya lo tengo todo claro, y porque creo que necesitaba disculparme con aquellos que si saben a que me refiero, por no haber sido consciente antes y haberme comportado como aquellos a los que siempre he odiado: los egoístas. Y sin embargo seguís ahí.

En fin, no puedo escribir bajo la presión del ¡¡Escribe YA!!, así que aquí tenéis esta bazofia para iros entreteniendo mientras se me ocurre algo productivo.

Anhelando algo de coherencia mental, y esperando no haberos defraudado lo suficiente como para que nunca volváis a leer nada mío, PORQUE probablemente esto es lo peor que he escrito en toda mi existencia...

...me despido,
Yaddel.

PD.- La cosa más horrenda que escuchó la madre Gea... ¡enfermizamente fea! xD